Este es el objetivo de los grupos más radicales en el país altiplánico. Las fuerzas que representan estos deseos son por un lado los Ponchos Rojos, un grupo de aymaras extremistas y racistas que pretenden acabar con el disminuido poder de las provincias del este de Bolivia, las cuales son más prosperas y euro-descendientes que el oeste. Pero no solo degollarían a los blancos, sino que a los guaranís también.
La otra fuerza del conflicto es la Falange, quienes desean que la guerra civil comience lo antes posible, ya que temen el apoyo de Cuba y Venezuela a los izquierdistas-indígenas de los Ponchos Rojos, lo cual los deja en desventaja inmediata. Además la Falange se apoya más en los grupos étnicos blancos, que apenas representan un 20%, aunque sospechamos que es menor el porcentaje.
La Falange tuvo sus momentos de mayor actividad en la década del 50` años en los que promovió la autonomía de la provincia de Santa Cruz, pero fueron reprimidos con crudeza por el gobierno nacionalista (indigenista) de la época.
Hoy su líder Horacio Poppe-Inch, declara que “La guerra civil no es una posibilidad, es una decisión que ya ha sido tomada desde el gobierno, ante la cual, sólo nos queda defendernos”, y también admite la desigualdad absoluta de fuerzas, diciendo que “El gobierno cuenta no sólo con el apoyo incondicional de un gran sector de las Fuerzas Armadas, compradas con el ‘bono de lealtad’, sino también con el respaldo económico y militar del gobierno de Venezuela, el que estratégicamente ha dirigido y financiado el trasladado de más de 12.000 mercenarios cubanos y venezolanos, formando verdaderas fuerzas de ocupación que vulneran nuestra soberanía, seguridad e independencia nacional”.
Claro que no por ello él y la Falange son extremista, la verdad son realistas, porque los grupos aymaras amenazan con hacerle a los blancos y guaranís lo mismo que hacen con los animales en sus “ritos ceremoniales”, es decir, degollarlos.
El líder de los Ponchos Rojos declaró: “Si se quieren llevar una parte de la Patria, los vamos a perseguir donde estén. Van a morir si se atreven a tocar la tierra de todos los bolivianos o al compañero Evo”.
El nombre oficial de los Falangistas es: “Falange Socialista Boliviana”.
Fuente : El Clarín